El boom de las mascarillas ya
lleva un buen tiempo, pues son uno de los productos básicos en las rutinas del
cuidado facial, ya que le aportan muchos beneficios.
Hay que tener en cuenta que cada
piel tiene una necesidad específica y es importante ser consciente, en primer
lugar, de su tipo de piel para saber qué tipo de producto concreto debe
utilizar y así mantenerla en perfectas condiciones.
Para piel seca
Este tipo de cutis necesita de
cuidado extra, ya que produce menos grasa de la que debería y por ello no
retiene la misma humedad que otro tipo de pieles.
Estas pieles se caracterizan por
la tendencia a descamación, enrojecimiento e irritaciones. En este caso, además
de beber al menos 8 vasos de agua al día, son necesarias las mascarillas de
fibra, ricas en principios activos hidratantes y vitamina E o ácido
hialurónico, que son antioxidantes y le brindan al rostro un aspecto saludable
y luminoso.
Entre las opciones en mascarillas
naturales están las de huevo, plátano y mango ya humectan y ayudan a evitar la
resequedad en el rostro.
Para piel grasa
Para este tipo de piel, que
cuenta con exceso de lípidos, es necesaria una limpieza profunda y rutinas de
cuidado diario para conseguir regular el nivel de lípidos en la piel.
Para esto, la mascarilla perfecta
debe ser rica en componentes purificantes como la arcilla verde, que ayuda a
controlar brillos. Además, la arcilla absorbe toxinas y evita la proliferación
de bacterias que provocan la infección de los poros.
Las mascarillas de clara de huevo y limón, de avena con miel y fresas y avena son algunas de las opciones naturales que puede hacer en casa que le puede ayudar a disminuir los poros y limpiar el cutis.
Para piel mixta
Este tipo de pieles requieren un
cuidado especial, ya que una sola mascarilla no logra contrarrestar efectos tan
diferentes de cada zona de piel. Lo ideal en este caso es combinar dos tipos de
mascarillas: una purificante para las zonas del rostro grasas y otra que aporte
un plus de hidratación en las zonas secas.
Las mascarillas de rosas, o de pepinos pueden ser las opciones naturales más apropiadas para este tipo de pieles, con ellas puede balancear las zonas grasas y tratar el acné, además aporta humedad a las zonas secas.
Para piel normal
Este tipos de rostros tienen una
piel equilibrada, hidratada y sin imperfecciones y se podría decir que es
prácticamente imposible de ver, ya que factores como la contaminación o el frío
afectan el rostro.
Para esta piel, que es muy
luminosa, suave hidratada y sin poros abiertos lo ideal es aplicar una
mascarilla hidratante para mantenerla siempre fresca y luminosa. Entre las
opciones naturales está la mascarilla de yogurt y miel que le aporta humedad y
suavidad al cutis.
Para piel madura
Este tipo de rostros necesita un
cuidado más especial, ya que una sola mascarilla no lograría contrarrestar los
diferentes efectos de cada zona de la piel. Como con la piel mixta, para la
piel madura lo ideal es combinar dos tipos de mascarillas diferentes. Una
purificante para la zona grasa y otra que aporte un plus de hidratación en las
zonas secas.
Además, las mascarillas ricas en vitamina C le ayudan a recuperar la elasticidad natural de la piel y darle el brillo que con los años se pierden.





Creo que la mía es mixta, estaré tomando tus recomendaciones 🤍🤍🤍🤍
ResponderEliminarInteresante!!!
ResponderEliminarAnotando todas las recomendaciones. Interesante info ✨
ResponderEliminarJusto en la vejez :c, buen post!!!
ResponderEliminarExcelenteee información !
ResponderEliminarYa es tarde para mí :(
ResponderEliminarLo máximo! Muy buenas recomendaciones c:
ResponderEliminarbuena información.
ResponderEliminarYo me aplico avena con yogurt, dos veces a la semana, o cuando me acuerdo. Otras opciones que utilizaré.
ResponderEliminarprobare la de miel uwu
ResponderEliminarvoy a intentarlo :,
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