Sin duda las leches vegetales son
una gran opción para aquellas personas con intolerancia a la lactosa, que
siguen una dieta vegana/vegetariana o quieren alimentarse de forma saludable.
Son muy nutritivas, una excelente alternativa de bebidas azucaradas o leches de
origen animal.
Leches vegetales más populares:
Leche de Soja
La soja es la única legumbre que
tiene todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita. Favorece la
circulación, son beneficiosas para la prevención de enfermedades, su contenido
es similar al de la leche de vaca. Rica en Vitamina E y vitaminas del complejo
B (especialmente B6 y ácido fólico), fósforo, magnesio, hierro, ácidos grasos
omega 3, cantidades mínimas de grasas saturadas.
Leche de almendras
La leche de almendra contiene un
bajo valor calórico esto quiere decir que 1 taza aporta sólo 30 calorías sin el
agregado de azúcar. Rica en vitaminas D, A, B2 y Vitamina E. Contiene minerales
como el zinc, el magnesio y el potasio. Es una bebida astringente y libre de
gluten. Ayuda a bajar los niveles de glucemia, disminuye el colesterol malo y
los triglicéridos y aumenta el colesterol bueno.
Leche de Avena
Se obtiene a partir de la cocción
de los granos de avena enteros, molidos, limpios y triturados. Contiene fibra
soluble beta-glutano la cual realiza la misma acción que los lactobacilos. Es
más adecuada que la bebida de arroz para disminuir el colesterol y en los casos
de intolerancia a la lactosa. Rica en vitaminas B1, B2, B5 y B6: favorece el
sistema nervioso por la presencia de avenina, un alcaloide que tiene acción
tranquilizante. Además contiene vitamina E. Es Ideal para disminuir la
ansiedad, el estrés, el insomnio y alteraciones digestivas producidas por
nervios.
Leche de nueces
La leche de nueces es una de las
bebidas vegetales que tienen más antioxidantes. Es capaz de prevenir
enfermedades cardiovasculares y diabetes. Según numerosos estudios, es más
beneficiosa que las naranjas, espinacas, zanahorias o los tomates, por ejemplo.
Tiene una increíble combinación de vitamina E, ácidos grasos omega-3 y omega-6,
polifenoles y oligoelementos, selenio, cobre, zinc y magnesio.
Leche de arroz
La leche de arroz es otra de las
alternativas no lácteas más populares. Su consumo regular proporciona numerosos
nutrientes esenciales al organismo, pero no deja de tener algunos
inconvenientes en comparación con otras bebidas que se usan para sustituir a la
leche de vaca.
La leche de arroz es más
hipoalergénica que la leche de vaca, la leche de soja o la leche de almendrasla
leche de arroz ya que contiene una generosa oferta de nutrientes para aquellos
que no son capaces de tolerar otras bebidas.
No obstante, si tienes diabetes,
puede causarte una sobrecarga repentina de azúcar debido a su alto contenido de
almidón.
Leche de coco
La leche de coco se extrae de los
cocos maduros y, básicamente, es el resultado de fusionar un poco de agua con
la pulpa de este fruto. Esta bebida vegetal está compuesta por un gran número
de nutrientes, pero el que más resalta es el ácido láurico, el cual es
absorbido y utilizado como fuente de energía. Por su parte, los ácidos grasos
previenen las enfermedades cardiovasculares y bajan los índices de colesterol
malo.
Sin embargo, a diferencia de
otras bebidas vegetales, ésta tiene una importante cantidad de grasas, por lo que
debes tomarla con prudencia.
Leche de sésamo
También llamada leche de
ajonjolí, proviene del sésamo, una semilla que es muy conocida por su
utilización en los panes. Las semillas de sésamo contienen nutrientes como las
vitaminas B1 y E, calcio y hierro. También es rica en cobre y es conocida por
su capacidad antiinflamatoria, además de que reduce el dolor y el hinchazón
asociados a la artritis reumatoide. También es buena para los huesos y la salud
de los vasos sanguíneos. Su sabor se realza cuando se tuestan las semillas,
pero desafortunadamente, la alta concentración de ácidos grasos
(poliinsaturados) se dañan al exponerse a temperaturas elevadas.
Leche de cáñamo
La leche de cáñamo es una opción
tremendamente saludable a pesar de su “terroso” sabor. Igualmente, la puedes
batir junto con uno de los superalimentos que existen o endulzarla para hacer que
su sabor sea más agradable.
La leche de cáñamo contiene diez
de los aminoácidos esenciales, haciendo que sea una excelente opción para
atletas veganos que tienen la necesidad constante de reconstruir sus fibras
musculares. Esta bebida vegetal contiene un porcentaje ideal de ácidos grasos
omega-6 y omega-3 y también aporta tiamina, niacina, calcio, fibra y potasio,
entre otros. Es una magnífica opción para combinarla con otras leches vegetales
y conseguir un aporte completo de vitaminas y minerales.
Leche de avellanas
Se deriva de este delicioso fruto
seco, es una excelente fuente de grasas, carbohidratos y calcio. El sabor es
intenso y sabroso y su calidad nutricional no tiene nada que envidiarle a las
otras alternativas vegetales.
Las avellanas contienen una gran
cantidad de minerales como el selenio, cobre, zinc, hierro, magnesio, fósforo,
calcio, potasio y manganesio. También es rica en vitamina K, la cual es un
componente esencial para la sangre. Otras vitaminas de las que presume son la
vitamina C, E, K1, B9, B3, y B1.
Aparte de las vitaminas y
minerales, también contiene aminoácidos, ácido aspártico, arginina, glutamina y
alanina. Son una gran fuente de ácidos grasos monoinsaturados y
poliinsaturados, además de fibra.









ayyyy, gracias por promover el consumo de bebidas vegetales 🥺 buen post!!! UuU
ResponderEliminarla leche de soya es riquísimaaa, sin duda alguna son buenas alternativas a los productos de origen animal.
ResponderEliminarLeche de almendras, un buen golpe proteico.
ResponderEliminaroohh buen blog, excelnte infrmación, impulsando para una buena salud.
ResponderEliminarUff necesitaba este post urgentemente, gracias
ResponderEliminarLa leche de almendras es muy rica, probaré las otras opciones.
ResponderEliminaramo la leche de avena y hacerla también es super fácil
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